En 2008, en el marco de la ley nacional N° 26.657, nació el proyecto de un dispositivo radial alternativo para el tratamiento de la salud mental. La emergencia de recuperar vínculos y potenciar subjetividades en aquellos que son aislados, encerrados y callados. La fuerza de los profesionales que lucha contra los prejuicios y estigmas sobre la locura en la sociedad de control. La radio comunitaria que crece como espacio de desarrollo de un sujeto que se expresa en el encuentro con otro. Y de ahí, a la libertad individual.

«Sólo somos estos que estamos acá», dicen alrededor de una mesa sosteniendo, entre risas, doce años de una radio comunitaria que nació en el interior del psiquiátrico de Avenida Blas Parera de nuestra ciudad. Desde un nosocomio de puertas abiertas, convencidos de la necesidad de tener, afirmar y perpetuar lazos con otros, y en pos de una transformación humana vincular que afecte a toda la estructura social, tres psicólogos y un trabajador social comandan esta construcción de aire radial y decires al fin liberados, escuchados, valorados. Marisa Mántaras, Ariel Fernández, Fernando Voloschin y Daniel Carrizo son los nombrados profesionales que nos invitan a este espacio cultural de resistencia contra estereotipos occidentales instalados, hacia la libertad. Completan el equipo estable los operadores Bruno Leschinsky y Mauricio Savarino. Después, o sobre todo, están los locutores. En ningún momento se refieren a ellos como pacientes, sino pares.

Hacia otros

El encierro en instituciones sigue siendo la principal respuesta al padecimiento mental. El Estado destina la mayor parte de sus recursos presupuestarios a sostener los manicomios y ofrecer medicación, quedando pocos recursos para promover la salud mental comunitaria. En sustitución a las lógicas manicomiales, se intenta avanzar en el desarrollo de dispositivos alternativos que tiendan a la inclusión social. Radio en la Mira es un medio de comunicación en el cual ése que tiene un padecimiento, se encuentra a sí mismo y con los demás, en el tejido de los encuentros y las relaciones, el diálogo y la afirmación de su identidad. Creación y conexión. Es la posibilidad de dejar de ver a los fármacos como única solución de los padecimientos humanos (porque de sufrimiento humano hablamos) y ofrecer un tratamiento otro.

«El dispositivo se pensó desde los lineamientos psicoanalíticos de la subjetividad. Lo que más nos interesaba desde un principio era la inclusión de los locutores en su comunidad desde una perspectiva de considerarlos ciudadanos capaces, partícipes, constructores de la comunidad, que tienen la posibilidad de compartir sus saberes, pasiones, experiencias, aquellas cosas que les gustan y las que no. La idea es pensar a las personas desde sus capacidades e inquietudes, no desde las etiquetas que los clasifican», dice Marisa.

¿Cuál es el objetivo de este tratamiento en salud mental que utiliza a la radio y se apropia de su aire? Javier hace énfasis en la transformación. «Al comienzo, había muchas expectativas en torno a poder hacer una variación notable de lo que podrían llegar a ser las políticas públicas en salud mental. Cómo pensar un dispositivo alternativo utilizando como instrumento la radio. Cómo hacer que diferentes personas puedan acceder al dispositivo, pensar en la subjetividad de cada uno, y cómo ir produciendo cosas que puedan generar otro tipo de representación social en torno a la locura. Lo clásico en salud mental es el período de internación, el pedido de aislamiento. Lo que planteamos es que se puede intervenir de otro modo y para eso hay que dar herramientas. Al loco no hay que encerrarlo, en todo caso deberíamos pensar qué le está pasando a una persona que tiene ese tipo de padecimiento. Lo más fácil es la moralización y la exclusión. Si la medicación se transforma en la única opción de tratamiento, se complica porque se acalla toda la subjetividad y todo lo que tiene que ver con la problemática que está ahí fluyendo».

Salud y enfermedad no son términos abstractos, sino componentes de una realidad social violenta y opresiva donde el encuentro con el otro es causa de enfermedad. Ante esto, el extravagante que vive según la ley de su razón o locura, es etiquetado como enfermo y recluído en un manicomio con el fin de marcar sus límites y evitar desbordes públicos o escandalosos. «Derribando Muros» se llamaba el programa editorial de la radio en sus comienzos: el símbolo de esa impostura racional occidental de alzar la construcción que diferencia y aísla. Siempre presente ese muro por atravesar, se extiende hoy en un mural en sus paredes, intervenido por visitantes y habitantes de esos pasillos.

«Si las políticas públicas tienen que ver con otro tipo de encuentro, otros horizontes que no sean el de vigilar y castigar, quizás tendríamos otro tipo de presente», reflexionan.

«Nos cuesta mucho pensar en una sociedad que no esté unificada en torno a la segregación, nosotros y los otros, en salud mental es como el abc, nosotros somos la sociedad racional, moralmente idónea. Lo libertino, los trolos y linyeras hay que rechazarlos y encerrarlos, siempre sobra alguien que hay que erradicar, eliminar. Nos cuesta mucho, y sería necesario, pensar un lugar donde todos podamos convivir pacíficamente», describen.

Lazos

Y los estallidos violentos en la sociedad actual, ¿no son acaso reacciones para pensar qué tipo de vínculos construimos a diario? ¿No es el loco el que nos enfrenta con su necesidad de comunicación y expresión de su subjetividad? ¿Y qué elección hacemos ante eso? ¿Acallarlo o integrarlo a nuestro vivir?

Esta radio es la construcción de un presente que enciende la particularidad, la singularidad, que es donde se aloja la dignidad humana. Es la distancia que tomamos para ver la relación con el otro ya no como el enfermo que hay que callar, encerrar, controlar, sino un par. Es hacernos cargo para tomar la voluntad de posibilitar la comunicación en el encuentro con él. «Radio en la Mira» no se lanza cada día a la deriva, sino que tiene un cuidado trabajo estético, una variada producción constante, análisis de temas a tratar, guiones, y la honestidad para hacer un producto de tirar redes hacia la comunidad y recuperarlas.

«Nos cuesta mucho, y sería necesario, pensar un lugar donde todos podamos convivir pacíficamente.»

Para escucharlos:

radioenlamira@yahoo.com.ar

fm 87.7

Instagram: radioenlamirafm87.7

App: Radio en la Mira FM 87.7

Radioenlamira877.blogspot.com.ar

 

Texto: Celina Di Notto

Fotos: Camila Gómez

Nombre de sección: Maneras de sanar

Edición: N° 79

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