La Deichman Bjørvika noruega fue elegida como la Biblioteca Pública del Año; además de una larga historia y un catálogo envidiable, en su edificio descomunal tiene estudios de grabación, impresoras 3D y hasta cortadora de vinilos

El paraíso de los libros y la lectura está en Oslo. La principal biblioteca de esa ciudad noruega, Deichman Bjørvika, fue elegida como la Biblioteca Pública del Año, reconocimiento que entrega la Federación Internacional de Asociaciones de Bibliotecarios y Bibliotecas (IFLA, por sus siglas en inglés) en colaboración con la empresa de software danesa Systematic A/S. La Deichman, que “compitió” con una treintena de instituciones, recibirá cinco mil dólares. Las otras cinco bibliotecas finalistas fueron la Biblioteca Marrickville (de Sídney, Australia); la Het Predikheren (de Mechelen, Bélgica); la Biblioteca Ningbo (de Ningbo, China) y Forum Groningen (de Groningen, Países Bajos). La biblioteca premiada, que se creó con el legado de Carl Deichman en 1780 a la ciudad de Christiania (actualmente, Oslo), abrió sus puertas el 12 de enero de 1785. Más de cien años después, el bibliotecario Haakon Nyhuus triplicó la cantidad de ejemplares y la convirtió en la primera biblioteca pública de Noruega.

Situada frente al puerto de Oslo, entre la estación central de ferrocarriles y la Ópera de esa ciudad, la Deichman fue diseñada por dos estudios de arquitectura, Atelier Oslo y Lund Hagem, que recibieron el encargo de diseñar un edificio que inspirara a los visitantes a explorar las nuevas instalaciones y a participar de múltiples actividades. Tiene seis pisos, y cuenta con un restaurante, un café, rincones para leer cómodamente revistas y diarios, un cine, una obra de arte de Lars Ø Ramberg (Brainstorm, que cuelga del techo), salas de exposiciones, un espacio de juegos para niños, estudios de grabación con instrumentos musicales y un amplio sector con impresoras 3D, máquinas de coser, cortadoras de vinilo, soldadoras y otras herramientas para participar de talleres creativos (por las medidas sanitarias, algunas de estas actividades están transitoriamente suspendidas). Las salas de lectura e investigación se hallan en el cuarto y en el quinto piso, y en el sexto se ofrece una amplia vista al fiordo. Envidiable sería decir poco.

 

El presidente del jurado, Jakob Lærkes, recordó que el premio a la Biblioteca Pública del Año “quiere rendir homenaje a los modelos a seguir y la biblioteca ganadora, Deichman Bjørvika, es un ejemplo brillante”.

La Biblioteca Deichman tiene seis pisos, con salas de lectura, sectores para chicos y adolescentes, un cine y estudios de grabación

 

 

 

 

 

Fuente: LA NACION.

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