«¿Podemos pasar a visitar la casa?»; «¿Cuándo abren al público?», «¡Qué linda está quedando!», «Paso todos los días por la vereda y miro cómo va la obra», «¿Falta mucho para que terminen?» …

 

Durante casi dos años, esas preguntas y expresiones se asomaron diariamente por las ventanas de La Casa del Brigadier o Casa de López, ubicada en el casco histórico de la ciudad de Santa Fe y que fuera la residencia familiar del Brigadier General Estanislao López, desde su casamiento en 1819 hasta su muerte en 1838.

 Hace pocos días, finalmente, La Casa reabrió sus puertas para que, en un futuro cercano, funcione como Museo y Centro de Interpretación, no sólo de lavida familiar y social de López, sino también de su vida política como arquitecto y constructor de la autonomía y la igualdad entre las provincias y Buenos Aires.

Mientras se desarrolla el proceso de instalación del futuro museo, la Casa alberga la muestra temporal «Tapia, adobe y ladrillo. Historia de la Arquitectura de la Casa», un recorrido por las distintas etapas, propietarios, estilos y reformas que ha sufrido esta propiedad a lo largo de los años; y que, además, narra y muestra el proceso de restauración y puesta en valor del inmueble.

 

 

Tapia, adobe y ladrillo

La Casa del Brigadier Estanislao López nos recibe amigablemente, apenas traspasamos la enorme reja, en el primer patio o «patio de las visitas». Allí, un grupo de palabras nos cuentan que «la Casa está viva. En su materialidad conversaron sus habitantes sobre lo cotidiano, el tiempo, la siesta, la humedad, entre mates y tortas asadas; pero también conversaron sobre batallas, política, estrategias, festejos, alegrías y tristezas. Es una casa testigo que nos invita a recorrer aquellos tiempos».

«Este primer momento de la reapertura es para redescubrir la casa sin la invasión de una muestra museográfica muy grande; para poder vivir este lugar como una casa», nos relata el Prof. Mariano Medina, director del Museo Histórico Provincial de Santa Fe «Brigadier Estanislao López», institución que en su acervo conserva objetos que pertenecieron al caudillo santafesino.

«Algunos santafesinos y santafesinas conocen la casa; pero muy pocos, porque aquí funcionaba el Archivo General de la Provincia, entonces quienes venían a buscar material para sus investigaciones, la veían con la contaminación de los archivos, el mobiliario, los libros. Esta etapa tiene que ver con recorrer el espacio, asemejarlo lo más posible a una casa de familia y poder mostrar el proceso de restauración», agrega Medina.

Luego de recorrer las habitaciones donde está instalada la muestra y la sala de proyección donde de forma permanente se puede ver el documental sobre la reconstrucción y puesta en valor del inmueble, llegamos al segundo patio, el patio del aljibe, «el patio doméstico».

Justamente allí termina el recorrido, pero también es donde vemos cómo empezó todo. Una línea histórica arquitectónica que nace en los albores de la nueva ciudad de Santa Fe, luego del traslado desde Santa Fe la Vieja, y culmina en nuestros días, nos muestra los muros de las distintas etapas constructivas de la casa.

Allí, bajo la pérgola que protege el aljibe y a la sombra de la Santa Rita, nos enteramos que esta propiedad, testigo silenciosa del nacimiento del Federalismo, fue construida a poco de la Declaración de la Independencia y es uno de los escasos ejemplos de arquitectura doméstica que se conservan en el país.

 

Futuro museo y centro de interpretación

En diciembre de 1819, la historia ubica a López en Buenos Aires, cumpliendo con sus deberes de gobernador–caudillo de la provincia de Santa Fe y poniendo, nuevamente y como siempre, en primer lugar la acción política en pro del federalismo. Tal es así, que ni siquiera asistió a su propio casamiento con María Josefa quien estuvo acompañada por Vicente de Mendoza, representante del contrayente.

En el futuro Museo y Centro de Interpretación todos los ciudadanos podrán conocer la historia de este solar, la vida familiar de López, su vida pública, su rol como organizador de la provincia, su relación epistolar con San Martín y la trascendencia nacional de este estadista y militar.

También, esta residencia histórica contará con una sala de reuniones, recepciones y auditorio para uso oficial, de manera que todos quienes visiten nuestra provincia podrán acceder de primera mano a la vida y legado del Brigadier.

López fue un hombre sencillo, que llevaba orgulloso el apellido materno, que aprendió a leer y escribir en la escuela anexa al Convento de San Francisco, a pocas cuadras de la Casa. Supo ganarse, a fuerza de coraje y coherencia de vida, el corazón de todo un pueblo. Murió el 15 de junio de 1838 en Santa Fe y descansa desde entonces en la iglesia de San Francisco. Tenía apenas 51 años.

Por decreto del 4 de febrero de 1942, la casa fue declarada Monumento Histórico Nacional.

 

Visitar la Casa es gratuito, pero con turno previo, ya que el cupo es limitado. La reserva se habrá de realizar desde la plataforma de facebook/ Casa del Brigadier o personalmente en Av. General López 2792, los jueves y viernes, en el horario de 9 a 13 hs.

 

 

 

Texto: Cecilia Páez

Fotos: Ignacio Platini

Nombre de sección: Gestiones culturales

Edición: N° 86

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