Alex Honnold lo hizo de nuevo. El escalador estadounidense, famoso mundialmente por su ascenso a “El Capitán”, en Yosemite, en 2017, volvió a desafiar los límites humanos este domingo al conquistar la cima del Taipei 101, el edificio más alto de Taiwán, sin utilizar cuerdas, arneses ni red de seguridad.

Al llegar, coronó la experiencia con otra hazaña: una selfie tomada desde la aguja del rascacielos, a 508 metros de altura, mientras luchaba contra las ráfagas de viento.

La travesía fue seguida por una multitud en las calles y también por millones de personas a través de Netflix.