La exposición de la Red de Conceptualismos del Sur, impulsada por Ana Longoni, y “Giro gráfico”, de Alejandra Riera, fortalecen la presencia nacional en el museo más visitado de Madrid

Dos propuestas que renuevan la oferta cultural en España están impulsadas por artistas e investigadores argentinos. La primera es la muestra de la Red de Conceptualismos del Sur, una plataforma de investigación integrada por una de las grandes referentes mundiales en material museal, Ana Longoni. La segunda es la exposición de Alejandra Riera. Ambas se encuentran en el Museo Nacional Reina Sofía.

La argentina Ana Longoni es una de las mayores expertas en museos de Occidente. Ocupó el puesto de Directora de Actividades Públicas y del Centro de Estudios del museo hasta hace algunos meses, pero decidió regresar a la Argentina: “Tenía necesidad de volver a la investigación, a la escritura, a casa, a las relaciones afectivas más próximas, a mi hijo”, dijo. El objetivo que se propuso durante su gestión en el centro de arte más visitado de España (en 2019, recibió a 4,5 millones de personas) fue “agujerear el museo”, es decir, que este espacio ubicado en el barrio de Lavapiés, frente a la estación de Atocha, donde habitan diversos colectivos de inmigrantes, se vinculara con los vecinos: “El museo no tenía empatía con lo que pasaba a su alrededor. Esto ha cambiado profundamente. Funciona la Escuela de derechos [asesoramiento y apoyo legal comunitario para personas migrantes], la escuela de español, se realizan picnics dentro de los jardines del museo, etc. La gente ya sabe que este lugar es suyo”.

Longoni es una de las impulsoras de Red de Conceptualismos del Sur (RedCSur), una plataforma de investigación fundada en 2007 donde participan 30 curadores, artistas e investigadores. El jueves se inauguró Giro gráfico. Como en el muro la hiedra -título enriquecido con un verso de Violeta Parra-, que recoge manifestaciones recientes del arte y de la expresión callejera en América Latina en una exposición que se podrá visitar hasta el 13 de octubre y que luego partirá hacia el Museo Universitario Arte Contemporáneo de la Universidad Autónoma de México (MUAC). Longoni tiene la “esperanza”, asegura, de que esta exposición también visite la Argentina en el futuro. Materiales diversos, como carteles, afiches, fanzines, pancartas, camisetas o pañuelos, utilizados por movimientos por la memoria de las víctimas de dictaduras latinoamericanas, grupos indigenistas, activismos queer y feminismos, entre otros, integran esta muestra que no pretende ser enciclopédica ni lineal. Los investigadores se refieren a cada uno de los materiales que se exhiben como “casos” y no como “objetos” de arte. “La idea de giro significa que es hora de cambiar nuestra percepción de entender qué significa el tiempo, el espacio público”, explicó a la prensa Manuel Borja-Villel, director del Museo.

En la primera sala del recorrido se encuentra “Resistencias tipográficas”, diversos fiches creados con tipos móviles. “Estas materialidades pueden convertir al museo en una caja de resonancia muy potente de lo que está ocurriendo hoy en el presente en América Latina. La idea es ocupar el museo como un espacio público donde esas prácticas resuenan, pero también donde se articulan, se ponen en diálogo, y configuran un archivo del presente que abre posibilidades y brechas para configurar otras posibilidades de futuro”, explica Longoni y destaca al artista conceptual argentino Juan Carlos Romero (1930-2017) quien inició en los setenta esta práctica y quien construyó el mayor archivo de afiches político de América Latina. Uno de los afiches que integran esta muestra es el realizado por Julio Le Parc, Contra la represión, la tortura y la pena de muerte. Por la libertad de los presos políticos, organizada por el FADAR (Frente Antiimperialista de Artistas de Rosario), noviembre de 1972.

En la sala Ágora del presente se exhiben materiales sobre la lucha por la despenalización del aborto en la Argentina o al proceso constituyente en Chile. Una de las salas más novedosas es Biblioteca cuir, donde el público encuentra fanzines y publicaciones independientes donde está permitido tocar, consultar y descansar en amplios asientos de goma. “La idea es que este sea una espacio para tocar, encontrarse con otros e incluso para acostarse a dormir. Los museos no dejan de ser también espacios de disciplinamiento de los cuerpos y me gusta pensar esta sala como un contraespacio, un dark room rosa”, explica la argentina Guillermina Mongan, curadora, artista e historiadora del arte. Otros investigadores argentinos que participan de la plataforma son Lucía Cañada, Fernanda Carvajal, Fernando Davis y Juan Pablo Pérez.

También el visitante se encuentra con material sobre la desaparición en 2014 de los 43 estudiantes de la Escuela Normal de Ayotzinapa, en México, y sobre La voz de la mujer, una cooperativa gráfica feminista formada por migrantes bolivianas y paraguayas radicadas en la Argentina. “Cabe recordar que ante los numerosos conflictos que han sacudido las historias recientes de América Latina, la RedCSur ha redactado y difundido en los últimos tiempos una serie de declaraciones de apoyo al Movimiento de San Isidro en Cuba (2020) y de solidaridad con el Paro Nacional y las protestas en Colombia (2020-2021). Algunas de estas declaraciones motivaron campañas gráficas en las que participaron muchas personas de diferentes países. Esto ha supuesto un giro respecto a nuestro funcionamiento en la toma de decisiones colectivas y en los usos de las herramientas artísticas”, explica la plataforma en el catálogo de la muestra. Una de estas acciones fue la que llevaron a cabo el año pasado para pedir por la liberación del cubano Hamlet Lavastida. Una obra de este artista, sin título, perteneciente a la serie Vida profiláctica, integra la muestra.

En la tercera planta, donde se exhibe Giro gráfico. Como en el muro la hiedra¸ también se encuentra la exposición de Alejandra Riera. “La muestra de Riera parte de la hospitalidad, de los afectos, a partir de cuestionar quién representa a quién, de cómo la historia se ratifica y hay cosas que vuelven a aparecer”, explicó Manuel Borja. Jardín de las mixturas. Tentativas de hacer lugar, 1995 -. Regresa al museo (se había presentado en 2013) con la vegetación como protagonista y explora “la necesidad de construir un espacio que siempre es nuestro y de los demás y que busca romper con el individualismo y la segregación de todo tipo. De raza y género, por supuesto, pero también de roles”. La propuesta de esta argentina radicada en Francia se puede visitar hasta el 5 de de septiembre también en el exterior del museo, en el jardín de este antiguo hospital donde actualmente funciona el Reina Sofía.

El Reina Sofía completó el año pasado el reordenamiento de su colección y en esta nueva disposición hay una mayor presencia argentina en sus salas, con obras de Marta Minujin, Oscar Masotta, Sara Facio y Roberto Jacoby, entre otros creadores. Estas dos muestras, la de RedCSur y la de Riera, fortalecen más aún esta presencia en un contexto en el que los museos redoblan sus esfuerzos para buscan recuperar el número de visitantes que recibían antes de la pandemia.

 

Fuente: LA NACION

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