Lucas Simoniello tiene 35 años, es abogado recibido por la UNL, padre de Juana, y concejal desde 2019. Dentro del radicalismo, integra el espacio Encuentro del Frente Progresista. Su agenda lleva una fuerte marca en las temáticas urbanas y ambientales, pero sin descuidar otras áreas como el turismo y el empleo. En esta charla con TODA se refirió a su vida personal, su experiencia legislativa y los desafíos que se vienen.

 

TS —Jugaste al fútbol en Colón desde los 8 y hasta los 19. ¿Qué recuerdos te quedan de esa etapa?

 LS —Tengo grandes amigos, conocí a muchas personas de distintas realidades sociales, barrios y ciudades de Santa Fe y del resto del país. Tenemos un grupo de WhatsApp que cada tanto se activa. Ahí están jugadores todavía en actividad y otros que ya nos retiramos. Entre los más conocidos están Sebastián Prediger, Marcos Díaz, Martín Bravo, Fernando Alloco y Emiliano Ciucci. Son hermosos personajes, amigos de toda la vida.

 

TS —¿Y de tu carrera universitaria?

LS —Era bastante ordenado y metódico, por eso pude transitar el cursado en tiempo y forma y recibirme a los 24. Antes de terminar, empecé a trabajar en el estudio jurídico de Carlos Iparraguirre y ahí articulé estudio y trabajo.

 

 

TS —Venís de una familia con tradición política, ¿cómo comenzaste a sumarte?

LS —Empecé de a poco. Y participaba no solo por mis viejos, sino por la dupla que en ese entonces habían formado Simoniello-Henn. La política siempre permaneció cerca de mi casa y de mi vida, aunque también se promovía que cada uno piense y diga lo que siente. Pero sí estaba muy impregnado por lo que vivieron mis viejos con el renacer de la democracia. A ellos, Alfonsín los marcó para siempre. En mi caso, me motivó la posibilidad de cambiar la realidad. En 2011 me convocaron para trabajar en la Agencia Santa Fe Hábitat, después de asesorar a la concejala Fanny Jara. Me apasionó la discusión de lo urbano, el acceso a la vivienda, al suelo, contar con una escritura. Me involucré por esa particularidad que tiene la política de transformar la calidad de vida de las personas. Lo veo en los amigos que me quedaron del loteo de Nueva Esperanza Este. Vi nacer ese barrio desde los inicios, cuando era campo. Llevar la infraestructura y lograr que más de 300 familias accedan a su primera vivienda, fueron las causas que, cuando acordamos mi candidatura, hicieron que lo tomara de buena forma y con mucho entusiasmo.

 

TS —¿Qué lugar ocupa en tu modalidad de trabajo la construcción de equipos?

LS —Creo mucho en la construcción de equipos. Hay personas que tienen determinados perfiles por su trayectoria y tradición. En nuestro caso es distinto porque creemos en la consolidación de grupos y la participación de los jóvenes, pero también en el equilibrio con la mirada de distintas generaciones.

 

 

TS —El Código de Habitabilidad y la ordenanza de Patrimonio Urbano Arquitectónico fueron dos de las normas de mayor relevancia aprobadas este año. ¿Cómo fue tu trabajo?

LS —Desde que el intendente nos convocó en febrero para mostrarnos el borrador del mensaje hasta la sanción del proyecto el 18 de septiembre, trabajamos muchísimo. Fue un desafío enorme. El Código se puede resumir en cuatro ejes: establecer reglas claras y precisas para el desarrollo urbano; construir espacios habitables y seguros; incorporar estrategias ambientales y crear una norma ágil y versátil que pueda ser rediscutida. Por el lado del patrimonio, pasamos de una ordenanza que regulaba genéricamente como contenido patrimonial a todos los inmuebles que tenían más de ochenta años, a otra donde se establecen alrededor de 1.300 bienes que tienen un catálogo y especificidad en cuanto al grado de intervención que se puede aplicar en cada uno.

 

TS —En ese sentido, otra de tus iniciativas como el Régimen Especial de Subdivisiones con Destino a Vivienda Única, busca facilitar el acceso a la propiedad.

LS —Conocemos un montón de personas que con el Procrear, e incluso con sus ahorros, salieron a comprar lotes en Monte Vera, Arroyo Leyes, Recreo, Sauce Viejo y Santo Tomé. Y Santa Fe tiene que tomar decisiones para que los ciudadanos tengan oportunidades acá. Esta ordenanza plantea que dos personas se puedan asociar para comprar un lote, subdividirlo y que ambas estén en carrera para construir bajo el régimen del Procrear. Y también que muchas losas, que tienen nuestros padres en sus casas, puedan usarse para ampliar y edificar otra casa. Está sancionado y en vías de implementación.

 

TS —Otra idea conectada al espacio público es la creación del Parque del Encuentro, en el norte. 

LS —Actualmente se está limpiando el entorno de ese proyecto, que estuvo abandonado durante muchísimo tiempo. Está entre Las Flores I, II y III, barrio Los Ángeles, el Plan de Viviendas, la Escuela Técnica n° 633, El Jardín n° 52, la Escuela Malvinas. Hay que generar un vínculo entre esos barrios. Es un punto nodal educativo muy importante y desde donde planteamos la prolongación de las calles Regimiento 12 de Infantería y Bernardo de Irigoyen para crear un parque que encuentre a esos barrios. Esas familias tienen que transportarse al Parque Federal o a la Costanera, que son lugares emblemáticos y está muy bien que todos lo puedan utilizar, pero también tienen derecho a lugares de calidad cercanos a sus barrios.

 

TS —¿En qué aspectos creció Santa Fe en los últimos años y cuáles son los desafíos pendientes?

LS —Todavía tengo en mi memoria lo que era antes del 2008: la Estación Belgrano con okupas y totalmente destruida, el Molino Franchino y La Redonda abandonados, La Esquina Encendida con el viejo predio de la UNL, la falta de obras hídricas. Se avanzó mucho, pero tenemos que seguir equilibrándola. Hay un determinado nivel de vida del centro al este y otro del centro al oeste. Y eso tiene que ver muchísimo con la movilidad y el tiempo de traslado del trabajador y el estudiante. Hay enormes desafíos para que sea una ciudad que otorgue posibilidades.

 

TS —¿Qué balance hacés de estos dos años como concejal y qué temáticas abordarás en el futuro?

LS —El Concejo es muy diverso y nosotros tratamos de articular nuestros temas y consensuar. Una mejor calidad de vida tiene que ver con el acceso al hábitat y a los servicios, pero también se relaciona con agendas ambientales y de movilidad. Quedan por delante proyectos sobre estaciones de transferencia multimodal y un sistema público de bicicletas. Una urbe sin prestaciones básicas y con desigualdad se vuelve insegura. Santa Fe tiene que ser una ciudad de oportunidades: tanto a los que nacimos acá como a los que quieren venir a vivir.

 

Texto: Juan Almará

Fotos: Gentileza Frente Progresista

Nombre de sección: Gestiones políticas

Edición: N° 87

 

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