images

Al momento de leer estas líneas, en todo el territorio vitivinícola del país, hay muchísima gente trabajando para hacernos llegar a nuestros paladares el bíblico y mágico producto de la tierra y la vid: EL VINO.

Pero esto es la culminación de todo un año de trabajo de familias enteras que esperan ver coronado tanto esfuerzo, esperanzados en que la Madre Naturaleza los ayude en ésta épica tarea.

En los viñedos, cada momento del año determina cuáles son las tareas a realizar de acuerdo a los períodos que establece la naturaleza. Imaginemos que estamos en los viñedos y sigamos las estaciones:

Primavera: aparecen las primeras hojas y los sarmientos se cubren de verde, es el momento de ampliar nuestro viñedo implantando nuevas estacas.

Verano: es cuando la viña florece y a medida que pasan los días cálidos y soleados, asoman los primeros frutos. Los capataces y los peones con más oficio acomodan las ramas más rebeldes de cada planta, emprolijando el parral, deshojando en forma salteada para hacer llegar los rayos de sol a los frutos que están madurando –deshoje-, simultáneamente y de ser necesario se cortan algunos racimos y se arrojan al piso para lograr que el resto crezca con mayor fuerza y potencia, a esta actividad se la llama raleo. Febrero y Marzo es el período de mayor actividad en la viña; es la época de cosecha. Es el momento en el cual el Ingeniero de finca y el Enólogo deciden el día en que comenzará la actividad de recolección de los frutos que seguramente tendrán la mayor concentración de azúcares y aroma que exigen los buenos vinos.

Otoño: es el momento de la poda, saneamiento del suelo, cuidado de los troncos esperando la llegada del invierno, los fríos y por qué no, las nevadas. Más adelante, esta época merecerá mayor desarrollo explicativo.

El Momento de Cosechar

Determinar el momento preciso de la cosecha de las uvas es la decisión más importante durante el proceso de elaboración del vino. Solamente artesanos con años de experiencia saben, con sólo saborear los granos, si el momento de la cosecha ha llegado y las uvas se encuentran en el punto exacto de maduración. Un mínimo descuido produciría vinos cansados, de sabor ajerezado y de escasa frutosidad. Resulta asombrosa la sensibilidad desarrollada por las personas que realizan esta delicada tarea. La tecnología aportó instrumentos para realizarla, pero nada es tan confiable como la sensibilidad de un conocedor. Humildemente debo recordar un viaje realizado a Mendoza, a recorrer viñedos en el preciso momento de esa tarea, de elegir el momento de cosechar y con mucha satisfacción pudimos probar los frutos decidiendo que podrían faltar 2 ó 3 días para la recolección del mismo. Una vez llegado a Santa Fe, recibí una nota del Ing. Mayol confirmando nuestra acertada decisión.

Cabe mencionar en esta columna el desastre natural ocurrido, sobre todo en la Prov. de San Juan. Las recientes inundaciones invadieron los valles cuyos viñedos se vieron notablemente perjudicados, teniendo en algunos casos pérdidas del orden del 60 %, como lo ocurrido en Valle Fértil. Acompañamos solidariamente a nuestros hermanos sanjuaninos deseando fervorosamente que se puedan recuperar de terrible pérdida.

 

MARIO BASS

Beba con moderación.

Si bebe, no conduzca.