Le gusta definirse como un aliado y el mejor socio de las empresas que confían en él. Desde siempre, le gustó estar al día con las nuevas plataformas de comunicación y un paso adelante sobre cómo utilizarlas. Emprende y se desafía a cumplir grandes objetivos.

 

Habla acelerado pero muy claro. Sonríe. Los ojos se posan durante unos segundos en la pantalla de su celular mientras sus dedos hacen una gimnasia rápida y rítmica. Aparta el móvil y sonríe una vez más. Es pura energía y ganas de contar.

Mario Nicolás Altamirano nació en la ciudad de Santa Fe. Estudió la Licenciatura en Comunicación Social en la vecina Paraná y es protagonista en la escena mediática de las dos costas. Por lo general, los martes se lo puede ver en el programa de televisión “Nunca es Tarde” y se lo escucha con frecuencia en la FM “Aire de Santa Fe”, medios en los que trata temas de agenda e interés para la audiencia, tales como novedades del mundo de la tecnología, marketing digital, privacidad, seguridad y el uso correcto de plataformas digitales. También es docente en la Tecnicatura en Diseño Digital que dicta el Instituto de Estudios Superiores (IES) y docente para CAME (Confederación Argentina de la Mediana Empresa) en la Provincia de Santa Fe.

Con 31 años es asesor de empresas en el uso de redes sociales y la implementación de estrategias de comunicación, y trabaja haciendo un fuerte hincapié en el uso de las nuevas plataformas y la producción de contenidos digitales. Asegura que lo normal es permanecer no más de siete horas del día frente a las pantallas, pero que él no les dedica menos de 18. Es esa pasión por conocer más, de ese intrigante e infinito mundo, la que le lleva a estar tan conectado con las nuevas tendencias a nivel mundial y con todo lo que pasa en la región, mezcla que da como resultado el combo que hoy lo define como un profesional de la comunicación digital.

 

TS —¿En qué se evidencia el cambio de paradigma de los medios tradicionales hacia los digitales?

MA—En la actitud del usuario. Cuando emitís un mensaje en las redes sociales estás yendo a buscar a un público que tiene una actitud muy pasiva. Tenés que hacerlo mediante imágenes que sean atractivas e impacten, textos cortos y concretos y herramientas que permitan un llamado a la acción, porque el objetivo de que la persona vea una publicación en redes es que pueda ir al sitio web y desarrollar lo que en verdad se busca que haga. Independientemente de que el contenido en redes sociales pueda ser para generar comunidad y comentarios, lo que se va a pretender con la publicidad online es que la gente vaya al sitio web. Esas pequeñas estrategias están basadas en la actitud de un usuario que trato de estudiar mucho, porque cada cliente tiene uno particular.

TS —¿Qué características tiene el usuario en la era digital?

MA —He trabajado en todos los rubros, desde campañas políticas hasta sex-shops. Eso me da una seguridad muy grande para afirmar que puedo trabajar en la estrategia de cualquier marca. El tema es cómo estudiamos al usuario de cada empresa y saber qué comportamiento determinado tendrá en las redes. La comunicación no es unidireccional como se creía antes, cuando los medios de comunicación esperaban un comportamiento activo del usuario que prendía la televisión, la radio o iba a comprar el diario al kiosco de la esquina. Hoy esa actitud ya no está. El usuario quiere tener todo el contenido en el momento que quiera, lo que se dice on demand. Entonces, tenés que salir a buscarlo y ser fan suyo en las redes, no al revés. Como comunicador hay que brindarle un contenido que le sea relevante y útil, no querer venderle todo el tiempo. Contar historias, invitar una experiencia. Cuando me contratan siempre remarco que el objetivo por el que trabajemos tiene que ser hacerle la vida más fácil a la gente.

TS —¿Qué tan importante es para las empresas entender la importancia de la digitalización?

MA —Creo que en algún momento tendrán un departamento que se encargue de las redes sociales, todos contarán con un community manager o contratarán empresas que lo hagan. Cuando me convocan para asesor, quiero que me tomen como un aliado y como el mejor socio de su empresa, porque siempre voy a tirar para su lado. Si ellos venden más, a mí me va mejor.En un principio, los clientes me llamaban para trabajar en redes sociales pero eso ha ido mutando un poco con respecto a las nuevas necesidades. Hay muchos que me llaman para organizar su estrategia digital y, en algunos casos, en los que ya hay una estructura de gente formada, los acompaño en el proceso de digitalización para concretar la idea de cómo comunicar en internet hoy en día.

TS —¿Por qué es importante que el empresario se comprometa en el proceso?

MA—He notado que, cuando los directores de la empresa están comprometidos ciento por ciento en cambiar la mentalidad, los resultados cambian totalmente, porque son ellos mismos quienes empiezan a exigir a los empleados sobre cómo se tienen que hacer las cosas. Los cambios son rotundos, si quienes marcan los roles están comprometidos, y los resultados muy satisfactorios. Hay casos en los que hemos aumentado en un 50% las visitas a los sitios web. Es cierto que a más burocracia, menos resultados a corto plazo y, por eso, siempre apuesto a que las áreas gerenciales se capaciten y estén en el día a día con lo que está pasando en internet. Es ahí donde tienen que estar mirando. Si bien hay empresas que venden mucho a través de canales no tradicionales, sabemos que de acá a unos años los millennials no van a ir hasta la tienda física a comprar sino que lo van a hacer desde su celular. Muchos, de quienes forman parte de la generación que hoy es dueña de las empresas, están cansados y puede ser que no tengan ganas de interiorizarse en lo nuevo, pero sí tienen que estar convencidos de que la profesionalización del área de marketing es el camino al que tienen que apostarle.

TS —¿Cómo llegás a esa conclusión?

MA—Desde siempre me interesó internet, de hecho tengo blogs desde los 16 años. Fui aprendiendo sobre las herramientas de Google y dándome cuenta de que lo que me gustaba era la comunicación corporativa. Después apareció Facebook y, cuando empecé a usarlo, me di cuenta de que las grandes marcas a nivel internacional lo estaban utilizando para comunicarse con sus públicos. Me pareció muy loco que una herramienta que yo usaba para el ocio fuera aprovechada por las marcas para su propio marketing, que incluso ya trabajaban con manuales de estilo. Estudié mucho. Acá había muy poco, todos los contenidos eran de afuera y tenía que comprar libros que a veces me demoraban mucho en llegar por el tema de las importaciones. Aprendí que la clave era brindar contenidos específicos, a determinados públicos, si lo que se buscaba era convertirse en un referente.

TS —De ahí tu inquietud por compartir lo aprendido.

MA—Sí. En un primer momento, empecé a juntarme con grupos de amigos que estaban en la misma y hoy trabajan cada uno en sus empresas personales o para companías, pero avocados a las redes sociales. Fuimos compartiendo lo que leíamos y dándole forma a todo esto nuevo. Nunca me costó hablar y decidí empezar a transmitirlo, ofreciéndome para dar charlas en empresas y universidades. Hoy llevo más de cien y soy consciente de lo mucho que me ayudan a seguir convenciéndome de que, mirar hacia la digitalización de los contenidos, es el camino correcto. Actualmente, brindo charlas abiertas y capacitaciones internas en las que siempre trato de tener una respuesta para mi público y me sigo formando para entender cada opción posible que brindan las plataformas digitales y pueden ser aprovechadas. A quien piensa que las redes o el sitio web no le sirven, le preguntaría si la estrategia que está implementando es la adecuada o la más eficaz para el camino que se propone seguir. No hay que echarle tanto la culpa a las plataformas sino pensar en cómo podemos alinear las estrategias en los diferentes canales, para perseguir y obtener los resultados que queremos.

 

Texto: María Belén Bustamante

Fotos: Pablo Aguirre

Maquillaje: Mariana Gerosa

Nombre de sección: Perfiles y personajes

Edición: N° 66

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