El 11 de diciembre de 2014, la ONU proclamó al 21 de junio de cada año como el Día Internacional del Yoga. El objeto de esta decisión queda expresado en la Resolución 69/131: concientizar sobre los beneficios que reporta practicar el yoga.

Yoga es una ciencia que se originó en India hace milenios, y es un legado para la humanidad que procura vincularnos con lo que somos esencialmente, logrando libertad, potenciando o restaurandola salud y promoviendo la creación de una atmósfera de convivencia más armónica.

Es una propuesta de transformación corporal, biológica, emocional, espiritual y a la vez social.

Cuando en los años 2011 y 2016 tuve la oportunidad de viajar a India, se me permitió profundizar en esta forma de visionar el mundo y lograr que los recursos aprendidos se potencien, para optimizar las prácticas y orientar aún más la vida hacia la experiencia de los Principios Éticos del Yoga que, como ejercicios aeróbicos para el corazón, procuran el disfrute de la completitud de la vida.

Ahimsa es el Primer Principio Ético que invita y, a la vez, entrena en una vida basada en la paz y la armonía. Ahimsa, que literalmente significa “no violencia”. Ahimsa promueve bucear en lógicas del cuidado tanto para uno mismo, para las demás personas, para los seres con quienes compartimos el planeta y para con la naturaleza misma.

El cuidado del cuerpo, de lamente, de las emociones, de los vínculos se va abordando a través de las distintas rutinas del Yoga. Ser conscientes de la respiración, de cada movimiento, estar observando con atención el momento presente y disfrutándolo son partes de la práctica de este principio.

Cuando se ejecutan las Asanas —que son posturas confortables, mantenidas en el tiempo, con mínimo esfuerzo y en atención al infinito— vamos danzando con el cuerpo, la mente, la energía y las emociones, estando conscientes, relajando o tonificando, elongando, estirando e ingresando a procesos de armonía y paz.

Cuando practicamos Yoga nos sumergimos en un infinito campo de posibilidades, que hace que nos limpiemos gradualmente, pudiendo sumergirnos en un estado de libertad y plenitud totales.

Patanjali en sus escritos describe este proceso: “El Yoga aspira a la liberación de las perturbaciones… para que el ser llegue a ser independiente. Cuando no es libre, está sumido en la inquietud.” (Yoga Sutras 1, 2-4). Practicar Yoga es caminar en libertad.Libertad que implica salud, bienestar, convivencia amable, empatía y desenvolvimiento espiritual.

Como recursos para estos logros,el Yoga propone un planificado abanico: ejercicios de respiración, relajación y meditación, asanas, alimentación sáttvica, todo atravesado por la experiencia de los Principios Éticos llamados Yamas y Niyamas.

Cuando se habla de alimentación se hace referencia no solo a lo que tomamos del medio ambiente para comer, sino que cada elección que hacemos alimenta o no a nuestro cuerpo y a la totalidad de nuestro ser facilitando o no su expansión.

Las asanas lo nutren con sus innumerables beneficios: el alivio del estrés, reforzando el sistema inmunológico, aumentando la flexibilidad, fortaleciendo músculos, huesos y los sistemas del cuerpo, equilibrando el sistema nervioso, ayudando en situaciones de insomnio y acompañando patologías; también reportando beneficios a nivel energético. La respiración con sus ejercicios de Pranayama permiten el tomar conciencia del aire que se inspira y exhala llevando a estados de calma y claridad mental.

Al ser el Yoga un estilo de vida que procura la salud integral motiva a que cada vez que se tomen decisiones, siempre se procure el bienestar. Esto se relaciona también con la actitud que tomamos frente a los alimentos. En general, comemos lo que culturalmente se nos ha ofrecido y lo que hemos aprendido. Yoga postula que la alimentación ha de ser vegetariana por motivos de salud, éticos y espirituales.

Un antiguo mantra describe el objeto esencial de la práctica: sumergirnos conscientemente en la vida, conscientes del cuerpo, de las emociones que lo visitan, de lo que tomamos para amasar nuestra historia, involucrándonos junto a otros en el diseño y construcción de un mundo mejor, un planeta para todos los seres, donde podamos desarrollarnos saludables, con mente clara y conviviendo en paz, encontrando modos pacíficos para vincularnos en este mundo tan diverso.

 “Que todos los seres sean felices,

Que todos los seres estén saludables,

Que nadie sufra,

Que todos los seres tengan visiones positivas.”

Texto: Jorge Bode

Nombre de sección:Maneras de sanar

Edición: N° 73

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