En días en que la campaña marca la agenda rumbo a las Elecciones 2019, se hace un espacio para reflexionar sobre lo que ha sido su trabajo desde 2007, año en que aceptó ser parte de un proyecto político en el que sigue presente y que le cambió la vida. Es candidata a senadora en la lista que lleva a José Corral como gobernador y a Niky Cantard como intendente #VamosJuntos.

Adriana “Chuchi” Molina se expresa con voz grave y una sonrisa permanente. Se la nota de carácter fuerte, pero se quiebra al meditar dónde la ha llevado su compromiso con la política y las necesidades de la gente. Escoge la Plaza Pueyrredón como lugar preferido para hacer las fotos —espacio que frecuentaba, cuando migrada desde su San Luis natal—, eligió a Santa Fe como la ciudad para desarrollar su profesión y construir su red de afectos. Actualmente, es secretaria ejecutiva del Ente de Coordinación del Área Metropolitana de Santa Fe y candidata a senadora provincial por La Capital.

TS— ¿Qué le representa esta nueva propuesta?

AM—Siento que es un gran desafío pero también una gran oportunidad desde lo personal, porque hace muchos años que vengo trabajando y formándome. Creo que, también, es un desafío muy importante desde lo colectivo, porque las mujeres tenemos que tener mayor representación. Desde 1983 hasta ahora, por el departamento La Capital solo hubo una vez una mujer entre el ´87 y el ´91 que fue la “Pepa” Alegre, una dirigente justicialista muy importante. Lo celebro porque estoy convencida de que tiene que haber más mujeres en los espacios de decisión.

TS— ¿Qué soluciones urgentes pide la gente en las calles?

AM—La seguridad aparece como un tema central. Es importante que sigamos poniendo todo el corazón en la educación, porque es transversal a todos los temas y la gran igualadora de oportunidades. También, es muy necesaria la planificación de obras estratégicas, fundamentalmente, vinculadas a la gestión del riesgo hídrico, área en la que hemos hecho mucho en la ciudad de Santa Fe, pero todavía falta en el Área Metropolitana. Tenemos que avanzar en un Plan de Gestión del Riesgo Hídrico Metropolitano y en uno Provincial pero todavía falta.

TS— ¿Cuál es la importancia de pensar a Santa Fe desde una mirada metropolitana?

AM—En estos últimos 15 o 20 años se han producido muchos cambios que impactan directamente en la vida de las personas. Antes, una vecina de Laguna Paiva venía a Santa Fe los domingos al cine o al shopping. Hoy van y vienen todo el tiempo, porque trabajan o estudian. El núcleo de la actividad educativa/laboral está en Santa Fe pero, muchas veces, la gente decide volver a su ciudad y por ello la movilidad es un eje central. Hay que estar a la altura de las circunstancias y entender que una gran área metropolitana constituye una gran oportunidad económico-productiva.

TS— ¿Cuál es la importancia de asegurar un óptimo funcionamiento del transporte público?

AM—La conectividad y la movilidad tienen que ver con las oportunidades. Que haya un buen transporte interurbano, que tenga buenos recorridos, buena frecuencia y un costo acorde a las necesidades de los jóvenes— que lo usan por lo menos dos veces por día— es esencial para que puedan progresar, llevar a cabo sus sueños y construyan su futuro acompañado por el Estado. Otra de las demandas que hay en las ciudades que integran el cordón es que haya más fuentes de trabajo. Las mujeres quieren que sus hijos estudien en la capital, pero que algún día vuelvan y tengan las posibilidades para desempeñarse como profesionales. Por eso, es tan importante pensar en el desarrollo, en nuevas áreas industriales y encontrar el valor productivo que tiene cada lugar, para que pueda ofrecer oportunidades de crecimiento que atraigan a los jóvenes a volver a sus pagos.

TS— Usted es el caso inverso…

AM—Sí. A los 17 años me vine a estudiar abogacía. El primer año pensé que volvía a San Luis, el segundo me parecía que no tanto y el tercero me convencí y sentí que este era el lugar donde yo quería vivir, que no era lugar de paso. No tuve dudas de que este era mi lugar en el mundo y así fue.

TS— ¿Qué la cautivó de la ciudad?

AM—Creo que Santa Fe tiene la escala ideal. Es grande y brinda muchas oportunidades culturales, educativas y laborales. Sin embargo, sigue estando el cara a cara. La ciudad me permitió siempre desarrollar una vida socialmente amplia pero sin dejar de tener esas relaciones de afecto cercano, que me parecían muy importantes. Aquí, viví años clave de mi vida en los que, rápidamente, encontré mucho afecto en amigos y amigas que pasaron a ser mi familia. La ciudad también fue generosa conmigo, porque apenas me recibí tuve la oportunidad de dar clases en la facultad y pude empezar a trabajar.

TS— ¿En qué momento sintió que la política le cambió la vida?

AM—Hace 12 años, cuando era secretaria de posgrado en la Facultad de Derecho y Mario Barletta y José Corral me propusieron que los acompañara como concejala. Ahí, sentí que era una decisión muy importante la que estaba tomando para mi vida, que marcaba un antes y un después, porque todo aquello que habíamos imaginado, soñado y proyectado lo podíamos llevar adelante.

TS— ¿Es muy exigente con usted misma?

AM—Mucho, sí. Esa es una de las cuestiones que tenemos las mujeres. Nos exigimos mucho porque sabemos que siempre se nos pide más. Me desvela conocer todos los temas porque tengo claro que, al plantearme este desafío, les estoy pidiendo a las personas que me acompañen y, verdaderamente, quiero que se sientan representados por mí y me den esa oportunidad.

Texto: Belén Bustamante

Fotos: Pablo Aguirre

Maquillaje: Mariana Gerosa

Nombre de sección: Gestiones políticas

Edición: N° 71

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