Se puede generar conocimiento dentro de las cuatro paredes de una  
universidad, pero esa no es la única forma de hacerlo. En el día  
de la investigadora y el investigador científicos, la UNL propone  
una mirada a los procesos que ocurren en territorio, con la comunidad.  
Este miércoles, a las 19, se realizará un conversatorio con tres  
investigadoras en el MAC.

Investigar, indagar, descubrir, explicar: el trabajo de generar  
conocimiento científico tiene como protagonistas a investigadoras e  
investigadores científicos que se desempeñan, entre otros ámbitos, en  
las universidades. Si bien es fácil imaginar escenas de laboratorios,  
guardapolvos y gafas de seguridad, existen diversas formas de realizar  
esa labor. Trabajar en territorio y con distintos actores sociales es  
diferente: no se trata de acceder a un objeto de estudio sino de sumar  
personas e instituciones del lado de los que formulan las preguntas y  
buscan las respuestas.
“La Universidad Nacional del Litoral (UNL) tiene desde su origen una  
fuerte vocación regional y orientada a la solución de problemáticas  
sociales y productivas. Es por esto que nuestra Universidad promueve y  
financia líneas de investigación en todas las disciplinas para  
concretar trabajos conjuntos entre actores universitarios y sociales.  
Este abordaje de investigación-acción requiere, necesariamente, la  
participación de investigadores y de la comunidad desde su la  
identificación del problema hasta el desarrollo y evaluación final. Es  
un camino viable para la democratización del conocimiento”, destacó la  
secretaria de Ciencia, Arte y Tecnología de la UNL, Ana María Canal.
Los resultados de estos procesos se vierten por un lado en  
publicaciones científicas, otra parte circula entre las personas y las  
instituciones participantes, se vuelven capacitaciones, materiales y,  
en algunos casos, llegan a convertirse en políticas públicas.
Cada 10 de abril, en la Argentina se conmemora el Día de la  
Investigadora y el Investigador científicos. Esto se debe al  
nacimiento del Dr. Bernardo Houssay, primer Premio Nobel en Ciencias  
de América Latina y principal impulsor de la creación del CONICET. En  
este marco, la UNL invita a reflexionar sobre la investigación  
orientada.

HISTORIAS DE CIENCIA EN TERRITORIO
Lo que diferencia a la investigación orientada a problemas es que las  
instituciones sociales y sus miembros participan desde la génesis de  
un proyecto, y no es sólo aplicar o transferir los resultados  
obtenidos. Organizaciones sociales, áreas del Estado en todos los  
niveles, vecinos, productores, escuelas han participado y lo siguen  
haciendo en este tipo de actividad.
Los problemas reproductivos asociados con la infección por Clamydia  
trachomatis es uno de los ejemplos de este tipo de proyectos. Bajo la  
dirección de Carolina Veaute de la Facultad de Bioquímica y Ciencias  
Biológicas (FBCB-UNL), científicos trabajaron junto a profesionales  
del equipo de Salud reproductiva del Hospital “J. B. Iturraspe” de la  
ciudad de Santa Fe para relevar la prevalencia de esta infección y  
avanzar en el diseño de una vacuna. “La prevención de estas  
enfermedades tiene que ser abordada desde diferentes enfoques y por  
distintas disciplinas. La investigación científica es una de ellas  
pero también es importante el establecimiento de políticas públicas de  
salud y la educación”, destacó Veaute.
El acceso al financiamiento por parte de organizaciones de la economía  
social y solidaria es otro proyecto de interés social, que en este  
caso lleva adelante Andrea Delfino, docente e investigadora de la  
Facultad de Ciencias Económica (FCE-UNL) y el Ihucso (UNL-CONICET).  
“Además de potenciar el acceso indagamos junto con actores estatales  
cómo se evalúan los financiamientos otorgados”, explicó Delfino.
Por otro lado, determinar cuáles y en qué cantidad se encuentran  
residuos de plaguicidas en frutas y verduras producidas y  
comercializadas en Santa Fe fue un trabajo que reunió a investigadores  
de la Facultad de Ingeniería Química (FIQ- UNL) con la Agencia  
Santafesina de Seguridad Alimentaria y el mercado de productores. Bajo  
la dirección de María Rosa Repetti, el trabajo permitió desarrollar  
conocimiento científico necesario para generar mecanismos de control.  
Según explicó Repetti, a partir de la información generada es posible  
proponer y capacitar en buenas prácticas tanto para la producción como  
para el manejo y el consumo.
Estas experiencias forman parte del conversatorio propuesto para el  
miércoles 10 de abril a las 19 en el Museo de Arte Contemporáneo de la  
UNL, Bv. Gálvez 1578, con entrada libre.

PROYECTOS
La UNL generó en el año 2008 un instrumento orientado exclusivamente a  
atender desde la investigación y el desarrollo problemáticas sociales.  
Desde entonces se concretaron cinco convocatorias, para cada una de  
ellas se estableció una serie de áreas temáticas y problemas de  
interés que incluyen ambiente, desarrollo humano, sistema productivo y  
Estado y políticas públicas.
En total se financiaron 86 proyectos y acciones en diferentes  
territorios principalmente en el centro y norte de Santa Fe.

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