Gary Francioni es uno de los pioneros en la Teoría Abolicionista de Derechos de los animales no humanos. Profesor de Derecho en la Universidad de Rutgers, Nueva Jersey, ha dedicado gran parte de su vida al activismo por una causa que cada día gana más adeptos: la lucha por los Derechos de los animales no humanos.

En algunos de sus discursos, Gary, ha puesto de manifiesto que “el veganismo no es una limitación en forma alguna. Es una expansión del amor, del compromiso con la no violencia y de la creencia en la justicia para todos”.

Partiendo de este principio tan noble, podemos reflexionar que el veganismo se inspira en valores tales como la empatía, la justicia y la convivencia.

Empatía como capacidad de comprender loque siente el otro. Sabemos que los animales no humanos, al igual que nosotros, tienen la capacidad de sentir dolor, placer y de desear. Capacidad de decidir moverse, caminar, trotar, volar o descansar; capacidad para amar a sus crías y desear la vida.

Sin embargo, los humanos hemos convertido a los animales no humanos en cosas muebles a las cuales podemos poner precio, comprar, vender y utilizar para nuestros deseos.

Cuando logramos que la empatía sea un valor que aplicamos en el cotidiano y en todas las situaciones, podemos entender que los animales no humanos pueden entrar en ese círculo y como consecuencia “mirarlos” como seres que no nos pertenecen y que están aquí “con nosotros y no para nosotros”.

Hace unos años viajábamos y una perra se cruzó en la ruta y la chocamos. Bajamos del auto y nos trajimos a quien hoy es Lakshmi. Siempre digo: “Lakshmi no es mi perra; Lakshmi vive conmigo”. La actitud de que “alguien está conmigo”; es diferente al pensar “esto es mío”.

La empatía permite comprender el dolor de muchos animales no humanos que son hacinados, golpeados, separados de su madre, atados y maltratados para finalmente ser matados para consumo.

La empatía nos motiva a “sentir”respeto, compasión y justicia hacia esos seres, convocando una nueva forma de convivencia donde todos tengamos nuestro lugar y podamos desarrollarnos,viviendo en libertad.

Comprendo que son miles de años de un pensamiento antropocéntrico que ha atravesado la historia, nuestras mentes,nuestras rutinas, e incluso nuestros deseos y que, como todo proceso, será lento; hasta que logremos emanciparnos de viejos paradigmas y podamos visionar nuestra relación con otros seres de un modo diferente.

En el mientras tanto ponernos en debate, reflexionar e investigar nos hace crecer como humanidad y desperezar valores que están en nosotros y que podemos potenciar.

Veganismo no es una dieta.

Veganismo es una forma de relacionarnos.

Veganismo es un modo de “mirar la vida”y ampliar el círculo; un círculo que incluya a otros seres que desean vivir como vos y como yo.

Texto: Jorge Bode

Nombre de sección: Veganismo

Edición: Nº 68

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