El amparo de un músico no necesita más que sus objetos de deseos musicales y sus palabras. El búnker de Raúl encierra el recorrido de Segades, la heterogeneidad y la reminiscencia. Es fácil verlo y saber que lo suyo es rock. La presencia nos delata un poco. Pero no es solo eso. Raúl es sensible y carismático. “Debo ser el único, al menos en el rock, que utiliza el humor, porque soy así”.

En sus discos conviven solos de guitarras eléctricas con baladas románticas acústicas. “Porque todas son canciones”, se defiende Raúl. “En mi casa no existía el rock. Cuando podía compraba los discos de oferta (compilados de éxitos) que ya habían pasado de moda, tenían a Queen, Sandro, todo muy mezclado. Posiblemente, en eso radique la idea de que mis discos sean tan variados”. Reconoce ser exigente al hacer las letras. El amor, un sangrante desamor, la ironía, referencias al cine, atrevidas críticas y el recurso del humor para hablar de realidades tortuosas son la identidad de Segades. Personalidad sin fronteras en las cosas por decir y desprejuiciada en la comunión de diferentes en un mismo disco. “Escribo sobre lo que me pasa, hay situaciones que vivimos todos, como el desamor.Todo lo que escribí formó parte de la vida de alguien”. Ante la pregunta sobre cuál es la canción que le hubiera gustado componer, elige pares santafesinos y afirma sin dudas: “‘Por y para’ de Chino Mansutti. Fue el primer cover que grabé en mi vida, porque maldije ‘cómo no fue hecha por mí…’. Después me pasó con “Héroe del naufragio” de Experimento Negro”.

El cantautor es responsable de la música y letra de toda la producción de la banda que lleva su nombre, bautizada así como un hacerse cargo de un proyecto propio tras su paso como integrante de Vitral. El rock es obstinación y firmeza en Santa Fe. “Acá te castigan si tenés aspiración artística, el grueso de la gente cree que si no aparecés en MTV, no sos músico. Pero no hago música para ellos. Acá se revalida el titulo todos los días. Lo cual es muy desgastante porque tampoco gozamos de tantos privilegios”.

Raúl toca la guitarra desde los ocho años cuando comenzó a estudiar “de oído” con una maestra y recién a los 15 tuvo su primera guitarra, eléctrica. “Siempre tuve facilidad para reconocer melodías y tocarlas, a los doce años tuve algunas ideas y a los trece escribí mi primera canción”. Desde ahí, la composición no tuvo descanso. Raúl dice que componía dos o tres temas por día: “se me ocurren ideas todo el tiempo”. Aprendió de los complejos acordes del rock nacional de los ’80, le voló la cabeza Serú Giran y, a medida que fue creciendo su actividad en la música, fue menor el tiempo para dedicarle a otros: “no escucho mucha música porque estoy todo el tiempo haciéndola”. Con la dificultad económica para acceder a un instrumento y discos y la falta de apoyo de sus padres, Raúl siguió siendo fiel a su destino.

¿Qué le recomendaría él a quienes están comenzando a andar este camino del rock independiente? Verdad. “No hay que tener miedo de ser uno mismo. Creá tu propio discurso, tus propias reglas, la gente te va a aceptar por eso. Escribí sobre lo que a vos te pasa. El rock ‘n roll no es hablar de whisky, chicas, falopa, esos clichés que no sirven para nada. Si es tu vida, hacelo, pero no escribas sobre lo que no sabés y no sentís”.

“El Negro” dice que tardó treinta años en asumir quien realmente era. “Toda la vida me dediqué a buscar trabajos que me permitieran seguir haciendo música. Lo único que sabía hacer era tocar la guitarra y hacer música entonces dije ‘debo ser músico’. Y empecé a dedicarme de lleno, a dar clases y tocar. Se empezó a acomodar mi vida. Y no trabajé un solo día”. Verborrágico y crítico de la realidad del circuito del rock santafesino y su cultura, el músico reflexiona: “ser artista en Santa Fe es un accidente geográfico. Socialmente es difícil sostener el ser músico full time. Acá hay música que a mucha gente le podría gustar, pero no la conoce porque los medios más importantes están pasando otra cosa. Sostener una postura de rockstar es ridículo en Santa Fe, yo empecé queriendo ser una estrella de rock y terminé siendo músico”.

Segades es una de las bandas referentes del rock de la ciudad. Con un público fiel, un EP y dos discos editados, están en plan de una nueva producción. “El concepto que yo tengo de la música es el de compartir, con los músicos con los que estoy tocando y con la gente que vino a vernos”. Lo que sigue en esta historia es más música: “crecer, dar más, hacer temas superiores, sonar mejor”. Y seguir juntando esas pequeñas medallas de dicha que no se ven, en el encuentro con la escucha atenta y amorosa y el abrazo. En la resistencia del creador de canciones.

 

Para escuchar: Segades en YouTube: Raúl Segades – Prensa Segadessoundcloud/Segades

 

 

Segades en letras

“No sé todavía si me gano la vida o si es la vida quien me gana”. (Músico de bar, Héroes de la resistencia).

“Yo miro pasar la vida desde este lugar, como una película que están por estrenar, y aún no tengo mi entrada”. (Extraños en el boulevard, Héroes de la resistencia).

“No es el exilio lo peor, sino adaptarse a este dolor. Estoy muriendo en vos, lentamente”. (Estoy muriendo en vos, Malos tiempos para los buenos tipos).

 

Texto: Celi Di Notto

Fotos: Pablo Aguirre

Nombre de sección: Ritmos y compases

Edición: N°65

 

 

Un pensamiento en \"Raúl Segades: “Quise ser una estrella de rock y terminé siendo músico”\"

  1. Comencé escuchando un par de canciones del negro, más por “hacerle el favor a un amigo” que por otra cosa y terminé escuchando un disco entero. Hoy conozco casi todos los temas, grabados o no, e intento estar presente cada vez que toca. Siempre que alguien me pregunta sobre bandas de rock, lo recomiendo fervientemente.

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