S

días

 

aprendí a vivir de esta manera

con una especie de dulzura a cuestas

si tuve suspicacia no me acuerdo

hay lazos más fuertes que una tiranía        hay trámites de apuro

para cumplir un fin difuso

en el país del humo en que me encuentro camino

por tugurios interiores

prometo penitencias

colaboro altiva

con mi huérfana protesta altisonante

y así voy

disfrazada de inocente

a cumplir de oficio                              esta misión depredadora

 

 

olvido

                                                                              mastica su cuello

con paciencia de vida

 

creyó

en el ardor profundo del borgoña

en las nueces partidas por sus dientes

en la amapola que derramó su pecho

 

creyó

 

 

 

caminar

 

ya no escribo poemas de amor

la vida pasa

el horizonte         la brisa

desarmo la adversidad bajo mis pies      respiro        camino

hacia ninguna parte

no soy predecible

borré la hostilidad         tanta imprudencia

podría morirme ahora mismo              si lo quisiera

bebo     polen     viento       agua

espíritus malvados             hablan de mí

¿a quién creerle?

ordeno la ropa                   contesto lo que se espera

nadie me conoce                nadie pregunta si estoy

la ventana de mi pieza mira al sur

el viento acaba de llegar

los vidrios rechinan sin piedad

 

 

 

Lo que inspira Patricia

Juan Pablo Bagnarol (poeta) dice: “Un fósforo se apaga, la habitación ha quedado a oscuras. Es tarde para decir algo y esto compromete al silencio. Silencio que repercute en el cuerpo de la escritora muda; obligada a mudar de piel para sobrevivir. La mudanza da inicio, sabe quién es y quién no volverá a ser. Se apropia del sentido de manera tan fuerte que ya puede gritar, su grito funde el resto de cadenas. La habitación se ha evaporado. Solo queda luz, el próximo paso y la palabra”.

 

Laura Yasan (poeta) dice: “Una vez más Patricia Severín nos demuestra que la poesía es un arte que domina con precisión, con valentía y profundidad. Su voz poética muda de lo interior al barrio, del país a lo universal, de lo pequeño a lo infinito. Hace magia con solo cuatro letras: MUDA, un poemario que pone al lector a trabajar/jugar desde el mismo título, con todas las acepciones posibles”.

 

Texto: Patricia Severín

Poemario: Muda

Editorial: Ediciones del Dock

Nombre de sección: Inspiraciones

Edición: N° 64

Fotos: Amancio Alem

 

 

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